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Firmes en la defensa de los derechos de los pueblos indígenas u originarios

Publicado: 2019-08-09

El Perú es un país pluricultural, con más de cincuenta y cinco pueblos indígenas u originarios reconocidos por el Estado. El último censo dio una cifra importante, alrededor del 25% de peruanos y peruanas se autoidentificaban como quechuas, ayamaras, ashaninkas, awajun y shipibos konibo.

Sin embargo, pese a que el Estado reconoce la existencia de los mismos, poco se ha avanzado en la defensa de sus derechos colectivos. Por el contrario, los indicadores los ubican como poblaciones vulnerables, más aún cuando el Estado avanza en la depredación de sus territorios, de sus fuentes de agua y lentamente va dejando la titulación de sus tierras.

La cultura no es estática, lo sabemos y ahí radica la importancia del resguardo de sus derechos colectivos, tales como el derecho a la educación intercultural bilingüe, conocimientos tradicionales o el de la consulta previa. Derechos que por los cuales históricamente han luchado hasta lograr reconocimiento en el Convenio 169 de la Organización Internacional de Trabajo y la Declaración de las Naciones Unidas sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas; así como, en nuestra propia Constitución.

Hoy, en el 'Día internacional de los Pueblos Indígenas u Originarios', no podemos dejar de señalar que el camino trazado para el logro del reconocimiento pleno de sus derechos ecoterritoriales sigue siendo una tarea pendiente para el Estado. Más aun, en un escenario de crisis climática en la cual el Perú se constituye como el tercer país más vulnerable ante los efectos del cambio climático, son ellos, los pueblos indígenas u originarios de nuestro país quienes más sufrirán las embestidas de esos efectos, ante la falta de sus ríos, lagunas y desplazamientos forzosos producto de la contaminación en sus territorios.

Además, no podemos dejar de reconocer a la mujer indígena u originaria de nuestro país, quien es víctima de doble discriminación, una por ser mujer y otra por ser indígena, en un país en el que el machismo y el racismo sigue arraigado. Con ellas, nosotros tenemos que construir una nueva sociedad y un nuevo Estado las somete día a día. En esa línea, debo recordar a una mujer indígena que está en nuestra memoria colectiva, Mamá Angélica, símbolo de una historia de violencia política, que murió sin encontrar respuestas del Estado en la lucha de la búsqueda de su hijo, desaparecido en los años 80.

La deuda para con los pueblos indígenas u originarios es alta y dolorosa. No podemos mirar al Bicentenario, sin primero luchar contra las injusticias históricas con ellos y ellas. No podemos celebrar un Bicentenario, sin recordar que nuestro Estado se fundó pisoteando sus derechos.

Finalmente, ratifico nuestro compromiso firme, como congresista y como Frente Amplio, en la lucha de los pueblos indígenas u originarios para el reconocimiento de sus derechos y la búsqueda de una vida justa, donde sus culturas sean respetadas.

Marco Arana Zegarra, Congresista de la República.


Escrito por

Marco Arana Zegarra

Cajamarquino, sociólogo. Ecopolítica y derechos humanos. Líder de Tierra y Libertad.


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